México está dentro del 25% de los países más desiguales del mundo.  Desde Oxfam México tenemos identificados cinco elementos centrales que mantienen la desigualdad económica en el país: la política social, el gasto en bienes públicos, la política laboral, la corrupción y el sistema tributario.

La pobreza es el resultado de las decisiones políticas que toman las personas que ejercen el poder.

Para acabar con la pobreza es necesario reducir las brechas de desigualdad: cambiemos las reglas del juego, las normas y las prácticas que afectan nuestra vida y el modo de ganarnos el sustento. ¡Defendamos nuestro derecho a tener mejores trabajos para una vida digna!